viernes

11 de abril. Me aburro. Después de diez mil años matar gente ya no es tan entretenido.
13 de abril. Mordecai tiene un pez naranja. Le alimenta cinco veces al día. Va a explotar.
14 de abril. Mordecai ha llamado a su pez Pez. La originalidad nunca fue su fuerte.
18 de abril. Damián sigue sin saber pronunciar mi nombre. Es Clo-do-ve-o, no Clocoteo.
20 de abril. Mordecai está insoportable. Se cree mejor que nosotros por tener ese estúpido pez.
22 de abril. Odio a Pez.
27 de abril. Damián y yo hemos ido de caza. La gente sigue siendo igual de estúpida que siempre. Hemos encerrado a tres en la despensa
28 de abril. La gente no paraba de gritar, Damián y yo hemos tenido que asarlos en la barbacoa para que no nos levantasen dolor de cabeza. Mordecai nos miraba de reojo mientras hablaba con Pez.
30 de abril. Tengo hambre.
1 de mayo. He asado a Pez en la barbacoa. Tenía demasiadas espinas, pero sabía un poco a gente.
2 de mayo. Mordecai me ha tirado la pecera vacía a la cabeza. Creo que me odia.
- ¿Ves a esa chica de ahí? Está enferma. Tiene el síndrome de Amélie. Ahora bebe café en vez de coca-cola mientras espera al eterno Él. 

jueves

- Dejad de mirarme así, no soy racista. Los franceses no son una raza.
- Cállate Gabriel. Has bebido demasiado...
- Lo sé.

Gabriel sonrió, orgulloso, y reuniendo la dignidad que le quedaba se marchó del bar mientras daba largas caldas a su último cigarro. ¿Qué sabrían ellos? Estaba harto de su hipocresía de segunda mano, de sus miradas recriminatorias, de que siempre apestasen a colonia cara. Llegó a casa y se tomó la última copa, y luego dos más. Ni se acordaba de cómo había conseguido llegar, pero qué más daba. En unas horas sería jueves y todo habría acabado.

domingo

Vomitaba incoherencias, pero entre la madeja de sinsentidos Lena (su Lena) encontró un cabo suelto del que tirar. Tiraba despacio por miedo a romperla y no ser capaz de volver a unir los pedazos; el superglue no funciona para pegar almas rotas.

martes

Bu, el patito azul eléctrico, vive en un tetrabrik. Um, el panda, le visita los jueves y comen palomitas de colores y hablan de niños mecánicos que funcionan con pilas. A veces también hablan de Nino, el león de peluche que quería ser cantante. Ahora va a alcohólicos anónimos todos los días impares y presume de sus antenas.